
Qué ver en Tromso en 2 días: imprescindibles y nuestra ruta
Tromsø suele aparecer en los planes de viaje por una sencilla razón: las auroras boreales. Mucha gente llegan a esta ciudad del norte de Noruega para hacer excursiones en busca de ellas, y sí, seguro que es una experiencia magnífica, pero creo merece la pena reservar también un par de días para conocer la ciudad. Visité la ciudad en el mes de marzo, dentro de un viaje que también nos llevó al polo norte (Svalbard) y Oslo. Si estás buscando qué ver en Tromso en 2 días, échale un ojo a esta propuesta ya que te puede ayudar a planificar tu estancia en esta ciudad.
Qué ver en Tromso el primer día: del centro a las montañas
El centro es un buen lugar para empezar a situarse. Puedes recorrer Storgata, acercarte a la plaza de Stortorget y bajar hasta el puerto, alternando las calles con las vistas hacia el otro lado del agua. Las casas de madera y las montañas del fondo forman parte del atractivo del paseo: no hace falta ir encadenando entradas a monumentos para disfrutarlo. Entre las paradas que puedes incorporar está Tromsø domkirke, la catedral de madera situada en el centro.
Dedica también un rato al frente marítimo. Desde aquí puedes observar cómo se distribuye la ciudad entre la isla y el continente, con el puente conectando ambas orillas. Es una buena primera toma de contacto antes de cruzar hacia Tromsdalen. El gran puente puedes cruzarlo o bien en transporte público bien caminando. Nosotros nos inclinamos por esta segunda opción y la verdad que merece la pena.
Al otro lado del puente de Tromsø se encuentra la Catedral del Ártico, uno de los edificios más reconocibles de la ciudad. Aunque todos la conocemos por ese nombre, en realidad es la iglesia de Tromsdalen. Diseñada por Jan Inge Hovig e inaugurada en 1965, su silueta triangular y sus paneles blancos encajan especialmente bien con las montañas nevadas que rodean Tromsø.
Antes de marcharte, fíjate también en sus dos campanas, situadas en la fachada oeste, la de la entrada principal. Si coincides con su repique, merece la pena detenerse a escucharlas.. Como curiosidad, sus inscripciones significan «Escuchadme todos» y «Escucha, pueblo mío». Dentro de la iglesia el gran protagonista es el mosaico de vidrio de Victor Sparre, instalado en 1972, que ocupa la pared del fondo y aporta color al interior. Consulta los horarios de visita en la web oficial de la Catedral del Ártico.

Desde aquí puedes continuar hacia Sherpatrappa y Fjellheisen, las siguientes paradas de esta ruta por Tromsø. Ver Tromsø desde arriba es una de las visitas que incluiría en estos dos días. Desde la ladera se aprecia mucho mejor la isla, el puente y la relación de la ciudad con el agua y las montañas que la rodean.
En marzo, con las cumbres nevadas, el paisaje tiene un atractivo especial. Nosotros subimos andando por Sherpatrappa, la escalera de piedra que asciende por la ladera hacia Storsteinen. Para mí, la caminata merece la pena: las vistas van cambiando durante la subida y hay puntos donde parar antes de continuar. No hace falta pensar únicamente en llegar arriba; el recorrido también forma parte de la visita.
Es una subida exigente, especialmente con nieve. Lleva buenas botas y, si encuentras hielo, elementos de tracción adecuados: la suela de las botas por sí sola puede quedarse corta. Comprueba el estado del recorrido y las condiciones de montaña antes de salir. Otra opción muy aconsejable es Fjellheisen, el teleférico que sube a Storsteinen, a 421 metros sobre el nivel del mar, en unos cuatro minutos. Permite disfrutar de la panorámica sin hacer toda la subida a pie.
También se venden billetes de un solo trayecto, por lo que puedes combinar caminata y teleférico si las condiciones y el servicio lo permiten. Para llegar a la estación inferior en transporte público pilla la línea 26 con parada en Fjellheisen. Antes de ir, consulta el funcionamiento y los avisos en su web oficial, especialmente si hace viento o hay trabajos en las instalaciones.

Segundo día en Tromso: historia y naturaleza
El Museo Polar, o Polarmuseet, fue una de nuestras visitas del segundo día. Es una buena parada para conocer la relación de Tromsø con las expediciones y la vida en el Ártico, y poner algo de contexto a esa imagen de ciudad desde la que parten tantas aventuras hacia el norte. No lo confundas con Polaria: son visitas distintas. Puedes consultar la información práctica en la web del Polarmuseet.
Aprovecha para acercarte también a Skansen, en sus inmediaciones. Este conjunto histórico conserva algunas de las construcciones más antiguas de Tromsø y permite completar la visita con un pequeño paseo exterior. La mayoría de estos lugares se visitan si haces el free tour. Haber paseado ya por el centro el día anterior no impide disfrutarlo: la visita guiada aporta explicaciones a lugares que quizá hayas visto sin conocer su historia. Recuerda que estos recorridos funcionan con una aportación al guía.

Después de las visitas del centro, toca cambiar de paisaje. Telegrafbukta está en el extremo sur de Tromsøya y combina una playa con senderos costeros y vistas al mar y a las montañas. En invierno el interés está en pasear y disfrutar del paisaje y si hace sol pues aún con más razón. Si quieres alargar el paseo, puedes acercarte a Folkeparken, donde se conservan edificios históricos de Tromsø y sus alrededores. Para una visita en invierno, plantéalo como un complemento exterior: sus exposiciones y actividades tienen programación estacional.
Cómo llegar sin coche: las líneas 33 y 34 paran en Telegrafbukta. Consulta en Svipper la salida que mejor encaje desde tu ubicación. Nosotros utilizamos el coche de alquiler durante este segundo día, pero puedes llegar a la playa en autobús.
Para completar el día, incluiría una parada menos habitual: los trampolines de esquí de Grønnåsen, que también visitamos. Aportan algo diferente al recorrido y permiten acercarse a unas instalaciones deportivas vinculadas a la vida local. Llama la atención lo impresionantes que son y si se da el caso de que hay alguien utilizándolos vas a sorprenderte aún más. Se permite subir a ellos y pasear por sus alturas.
Cómo llegar en transporte público: la línea 24 permite acercarse a Ekrehagen. Desde esa zona continua a pie siguiendo las señales de Grønnåsen Hoppsenter. Para enlazar la visita desde Telegrafbukta, busca el trayecto en Svipper: según la salida, puede requerir transbordo.

Consejos para organizar tu visita a Tromso en 2 días
Llegar desde el aeropuerto. El aeropuerto de Tromsø-Langnes está conectado con la ciudad mediante los autobuses urbanos de Svipper y el Airport Express de Bussring. Las líneas 24, 26, 40 y 42 paran en el aeropuerto; elige la que mejor encaje con tu alojamiento. El Airport Express tiene paradas en varios puntos del centro. Sus billetes se compran por separado de los de Svipper.
Moverse por la ciudad. Puedes recorrer el centro a pie y utilizar autobuses para las visitas más alejadas. Nosotros aprovechamos que teníamos coche de alquiler, pero no necesitas alquilar uno si solo vas a visitar la ciudad. La aplicación de Svipper permite consultar recorridos y comprar billetes.
Visitar Tromsø en invierno. Nosotros fuimos en marzo y las montañas nevadas fueron uno de los grandes atractivos de nuestro viaje. Lleva ropa por capas, protección frente al viento y calzado apropiado para la nieve. Reserva cierta flexibilidad para la visita a los miradores: merece más la pena subir cuando puedas disfrutar de las vistas que mantener un orden rígido.
Combinar la ciudad con las auroras. Puedes utilizar estos dos días como base para conocer Tromsø y añadir una salida nocturna en busca de auroras. También existen puntos próximos a la ciudad desde los que pueden verse cuando las condiciones acompañan, aunque ninguna ubicación garantiza el espectáculo.

Hasta aquí esta entrada sobre qué ver en Tromso. Espero te haya servido de ayuda. Tienes más info en los destacados de mi instagram. Para cualquier cosa puedes dejar un comentario o contactarme por las redes sociales. Y si te ha sido realmente útil puedes invitarme a un cafecito aquí.


